Elliot Pilshaw, cantante, compositor e integrante de la junta directiva del Miami Gay Men's Chorus, dejó atrás Nueva York para instalarse en el sur de la Florida. Él deseaba que su nuevo hogar reflejara el carácter de la zona cuando en ella predominaba el ritmo sureño de un siglo atrás y que paralelamente le sirviera como la base desde donde expandir su creatividad como músico.
Para cristalizar su objetivo, el recién estrenado residente floridano contrató a Elyse Santoro, diseñadora de interiores, oriunda de Nueva York y especializada en Feng Shui.
Chi, Yin-Yang, Ba-gua, Lo-Pan, los Cuatro Pilares del Destino son algunos sustantivos asociados al Feng Shui -término cuyo significado se divide de la siguiente forma: Feng es viento, Shui es agua-, el cual se usa para que la energía fluya de forma favorable tomando como eje las características personales y astrológicas de los residentes de una casa o los propietarios de un negocio, conjuntamente a los de la propiedad.
Las coordenadas del milenario sistema que se vincula a la Geomancia, se originaron en la China donde es parte integral de los preceptos filosóficos y desde allí viajaron a Occidente.
Los efectos del medio ambiente en la vida son incalculables; por eso los fundamentos del método tal como lo conocemos abarcan la selección de los colores y la colocación de simples objetos y enfatizan el uso de materiales naturales (tales como madera y piedra) y la selección de los muebles; en algunos casos también precisa la transformación de paredes.
Lo místico y lo práctico, lo tangible y lo intangible, lo abstracto y lo concreto se enlazan según dos aspectos del Feng Shui tradicional: el de la Forma, que se centra más en la Tierra y el del Compás (conocido por Lo-Pan, su nombre en chino), que se eleva hacia el Cosmos.
La mayoría de los profesionales contemporáneos occidentales conocen ambas vertientes para potenciar la armonía, el bienestar y la prosperidad a sus clientes con mayor efectividad.
Elyse Santoro estudió diseño en Nueva York donde comenzó su vida profesional en una empresa de arquitectos. Sin embargo, no le apetecía dedicarse a crear espacios para oficinas porque “soy una artista”, así que dejó atrás la Gran Manzana y se mudó al sur de la Florida.
Hace 8 años ella descubrió el Feng Shui y para estudiarlo en la sede de Thomas Lin Yun, a quien llama “mi maestro”, se trasladó temporalmente a Berkeley, en California. A partir de lo que aprendió y de “mi propia intuición”, regresó a Miami para fundar Feng Shui Designs, empresa en la cual mezcla diseño con el antiguo sistema, combinación que en la actualidad goza de gran popularidad.
Según ella explica, “entre el 25-30% de las personas que emplean diseñadores” buscan aquéllos que usen Feng Shui para lograr sus objetivos con mayor fluidez. ¿Eso implica grandes gastos? “No siempre. Personalmente, trato de ajustarme a la realidad eco-nómica de mis clientes”.
En los casos que el diseñador colabora desde que se escoge la ubicación donde se construirá la estructura se efectúa una ceremonia para bendecir el terreno. De no ser parte del proceso inicial, lo más cercano es participar en la renovación de una pro-piedad, tal como ocurrió con la casa de Pilshaw para la cual explica Santoro, “dispuse de espacio y presupuesto ilimitados”.
El interior de la casa se demolió y se reconstruyó íntegramente porque si bien a él le gustaba mucho la casa, “la configuración no era propicia para sus metas”. Esto significó hacer dibujos y planos, obtener permisos (proceso bastante lento en la ciudad de Miami Beach), construir y decorar: les tomó un año y medio de trabajo.
Para transformar el estilo mediterráneo que ostentaba el exterior de la estructura cuando la compró al de Key West o del Viejo Coconut Grove que anticipaban, optaron por usar pintura de cal de color coral melón, material natural que propicia el envejecimiento paulatino con el transcurso del tiempo, el sol y la lluvia; como contraste, los postigos de tipo plantación en un tono azul acua. Con esos cambios, la casa comunica el ambiente campestre que prevalecía en la zona hasta mediados del siglo XX.
El interior está acentuado con detalles que hablan de la familia, del legado de los antepasados, otro distintivo del Feng Shui. En la mesa de centro que le fue comisionada a Richard Warholic -un artesano radicado en Florida City quien incorpora materiales encontrados en los muebles que fabrica-, se aprecia parte de la colección de tarjetas postales que Pilshaw heredó de su madre: “es un toque personal con valor muy especial para Elliot”, explica Santoro.
La madera en los pisos y algunos muebles fue tratada para que luzca “envejecida” y de un efecto de haber sido usada: “Es una de las cosas que más me gustan de esta casa, que se siente como si la hubieran estado viviendo desde hace tiempo”, dice Santoro con satisfacción en la voz.
Originalmente la casa contaba con dos dormitorios pequeños en el segundo piso; dado que ninguno podía describirse como un dormitorio principal, “construimos una recámara encima de la cocina”. En ella predomina la quietud del blanco, la suavidad y la simpleza bajo vaporosas cortinas.
Antes de las renovaciones, la escalera estaba encerrada entre paredes, ahora se alza libre bajo la luz que predomina en el interior de la casa.
Pilshaw insistió en que las instalaciones eléctricas fueran de última generación en cuanto a tecnología, de ahí que ésta sea una “casa inteligente” pero con espíritu.
Aspecto evidente al traspasar la puerta principal y acceder al acogedor recibidor donde es ine-vitable sorprenderse ante el gigantesco acuario “de agua salada, lleno de vida y co-lor” que sirve de pared entre ese espacio y la cocina.
El agua es un ingrediente esencial en el Feng Shui; para maximizarlo, Santoro creó una cascada al extremo de la piscina de manera que el sonido del movimiento se escucha desde el interior del chalet construido al fondo de la casa, un lugar perfecto donde Pilshaw se encierra a componer.
Vitalidad con nichos de quietud y privacidad necesarios para el proceso creativo o para tocar el piano: exactamente lo que Elliot Pilshaw buscaba para su nuevo hogar en Miami Beach.
Por: Marcia Morgado
Diseño de interiores: Elyse Santoro
Fotografía: Roy Quesada |